Judía grano seco

La judía para producir grano seco pertenece a la familia de las Leguminosas (Phaseolus vulgare). Es una planta herbácea de crecimiento anual, de crecimiento determinado e indeterminado, según variedades. Se desarrolla perfectamente con tiempo templado pero con humedad. No soporta las heladas. Especie muy polimorfa en la forma de vainas (planas, redondas, cortas, largas), colores de semillas (blancas, cremas, jaspeadas, moradas), tamaños de semillas (muy pequeñas a muy grandes) y flores (blancas, violáceas).
Es un grupo de variedades que conforman la materia prima de los platos más celebrados de la cocina española, muy nutritivos y de alto valor protéico ( judías del “ganxet” y de “santa Pau” en Cataluña, “bolinches” y “pilaricas” de Aragón, alubias del “barco de Avila”, “judiones de la granja”, “Bañeza-León”, “Canela” de Castilla, “La granja”y “Verdina” de Asturias, “Guernika” y “ Tolosa” del Pais Vasco, etc.).

CONSEJOS GENERALES PARA EL CULTIVO DE LA JUDIA

  • Buscar parcelas bien drenadas y ligeras. Conseguir una buena aireación del suelo a base de labores antes de la siembra.

  • Abonar con un fertilizante de fondo rico en Potasio (1-1-3). Si se incorpora estiércol deberá hacerse con 6 meses de antelación para evitar problemas fitosanitarios en cuello y raíz.

  • Añadir un insecticida efectivo para combatir plagas del suelo (gusanos del alambre, gusanos grises, mosca de la judía, etc.)

  • Sembrar en la época adecuada para cada zona, según la variedad y el momento de recolección que se desee. El suelo debe estar en tempero para conseguir una buena emergencia y evitar todo lo posible, problemas de nascencia derivados de la formación de costra.

  • La dosis de siembra para variedades de enrame es de 2-4 semillas por golpe a un marco de 1mx0.3-0.5 m. gastándose de 60 a 100 Kg según p.m.s., y para variedades de mata baja es deseable conseguir una población de 40 semillas/m2 en líneas distantes 0.-0.8 m. según zona y variedad gastándose de 100 a 150 Kg según p.m.s.

  • Siempre se debe mantener el campo libre de malas hierbas a base de herbicidas o escardas manuales.

  • En variedades de enrame poner tutores cuando comience la formación de hilos.

  • Evitar los riegos excesivos que provoquen encharcamientos y la falta de agua sobre todo en la floración. El riego por goteo (enrame) y aspersión (mata baja) es muy adecuado para este cultivo. El suministro correcto de agua evita muchos problemas de raíz (Fusarium, Pytium, Rhizoctonia).

  • Cuidar con esmero la sanidad del cultivo y mantener limpios los márgenes de las parcelas. Los tratamientos deberán ser periódicos y preventivos.

  • En Primavera y con humedad, tratar contra Antracnosis, Botritis y algún ataque esporádico de pulgón.

  • En Verano el problema más importante es el de la araña amarilla cuya falta de control puede destruir todo el cultivo. También puede haber trips que producen deformaciones en las vainas.

  • En Otoño tratar contra Roya, Sclerotinia y pulgón principalmente.

  • Realizar los tratamientos fitosanitarios a primera hora de la mañana.

  • Los aporte nitrogenados en cobertera deben ser de menos de 50 UF. N. y fraccionados, ya que podría producir un excesivo desarrollo vegetativo y un desequilibrio fisiológico que produciría falta de cuajado de vainas.

  • En las variedades para mercado fresco y de recolección manual, recolectar a menudo para evitar el endurecimiento de las vainas.

  • Las variedades de mata baja son totalmente mecanizables.